A decir verdad, basta que solamente un tema se quede en tu memoria, luego de ser escuchada una vez, como para que intuyas que el grupo que lo interpreta, es uno de aquellos grupos, que sin duda sabes que no te defraudará al escuchar su producción entera.
Es así que “The Organ” vino a mi vida hace ya unos 4 años, en los que como casi siempre sucede en mi caso, decidí escuchar radio y poner en el dial una emisora de radio no comercial.
El primer tema en escuchar de esta banda proveniente de “Vancouver” (“Canadá”), fue el tema “Brother”, y fue ese el punto de partida, para volverme un seguidor de esta agrupación que lastimosamente se fue así de rápido, como aparecieron, dejando sin lugar a dudas un vacío entre los seguidores del género “Indie”.
Esta agrupación, se forma en el 2001 y es compuesta en su totalidad por mujeres como “Katie Sketch” en la voz, “Deborah Cohen” en la guitarra, “Jenny Smyth” en los teclados, “Shelby Stocks” en la batería y “Ashley Webber” en el bajo, teniendo como influencias, a los géneros “post-punk”, “indie” y “new wave”.
Y es que al escuchar la música de “The Organ”, rápidamente se nos viene a la mente, grupos como “Joy Division”, “The Cure” y sobre todo, a “The Smiths”.
Es así que sacan un “Ep” titulado “Sinking hearts” y un 7 pulgadas del tema “Brother”, para luego sacar esta joya de disco en el 2004 titulada “Grab the gun” bajo el sello “Mint Records”, que terminaría por catapultarlas en la fama con sus casi más de 20 minutos de duración. Luego de un par de años más, la banda decide disolverse allá por el 2006.
Y bien, el disco se abre con el tema “Brother” en donde ya se puede apreciar a un fascinante bajo contundente, que nos recuerda mucho al de los “Joy Division”, para dar paso a la batería y guitarra, que se complementan estupendamente con la voz de “Katie”. Los teclados también se hacen presentes en el tema, dándole un toque muy particular.
“Steven Smith”, es otro de mis favoritos, y según dicen, fue una especie de tributo a una de las influencias máximas de la agrupación, que como ya dije antes, fueron los “The Smiths”. Esta vez el tema se abre con unos teclados muy inquietantes y hasta desesperantes, nuevamente la interpretación de “Katie”, es espectacular, dando el toque de oscuridad y tristeza al tema, haciendo que mágicamente, te den ganas de cerrar los ojos y salir a la pista de baile con este tema.
“Love love love”, también es un tema corto, al igual que los anteriores, pero con un ritmo y fuerza ya convertida en todo un sello, por la banda. Claramente podemos notar la similitud con “Morrissey”, en el estilo de cantar de “Katie”, y los sonidos a un “new wave británico”, también son apreciables en este tema haciéndolo oscuro y melancólico.
“Basement band song”, sigue la línea depresiva del disco, escuchando a una “Katie Skecth” cada vez más sombría, llegando a transmitir con mucho éxito, los sentimientos de angustia que son acompañadas por las letras de sus temas. Cabe resaltar que oyendo este tema, podemos evocar a los “The Cure” de antaño, es decir, de sus mejores épocas.
“Sinking hearts”, nos trae sentimientos de tristeza, desamor y soledad, que con una atmósfera muy lúgubre, logran trasmitir sin ninguna dificultad, por momentos, el empleo del órgano “Hammond x123”, que emplearon en la grabación de esta placa, se hace presente una y otra vez para deleitarnos con su exquisito sonido.
“A sudden death”, tiene un intro desesperante a base de bajo, batería y una guitarra que se luce por sí sola evocando la memoria del muy recordado “Ian Curtis”, nos transportan a parajes depresivos, en donde los recuerdos muchas veces, nos llevan a pensar en la muerte. Es impresionante la similitud que tiene “Katie” con una de las mejores voces del “new wave” como lo es el maestro “Morrissey”.
“There is nothing I can do”, con el sonido de gotas de agua cayendo, que dan paso a la batería y teclados, hacen una melodía suave y más “etérea” que nos lleva la reflexión, en sus no más de dos minutos que dura el tema.
“I am not surprised”, es otro de los grandes temas de la banda, un imponente bajo y un teclado con una melodía que mezclada con la guitarra discordante de “Cohen”, nos hacen soñar y hasta angustiarnos por la depresión con la que “Katie” nos quiere trasmitir con las letras de este tema.
“No one has ever looked so dead”, tiene un sonido más “new wave”, manteniendo siempre el estilo y sonido del grupo, una base rítmica lenta, hacen del tema, a diferencia de los anteriores, un tema esperanzador y hasta llenos de alegría por momentos.
“Memorize the city”, cierra el disco, con una excelente interpretación llena de fuerza y contundencia en cada uno de los instrumentos, demostrándonos que las mujeres también pueden llegar a componer excelentes obras de arte; en donde todo el grupo, se juega el todo por el todo, haciendo que este disco, sea toda una delicia de principio a fin.
Mis temas recomendados para esta ocasión, son "Steven Smith" y "I am not surprised".
01 Brother
03 Love love love
04 Basement band song
05 Sinking hearts
06 A sudden hearts
07 There is nothing I can do
08 I am not surprised
09 No one has ever looked so dead
10 Memorize the city
11 Instrumental
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DESCÁRGALO ACÁ: THEORGAN-GRABTHATGUN(2004)



























